Puede resultar llamativo que juntemos las palabras “celebrar” y “fracaso”, sin embargo es uno de los conceptos más importantes en coaching. El miedo a fracasar es el asesino número uno de los grandes planes y de las buenas ideas.

 

«Solemos conseguir aquello en lo cual nos concentramos. Si tenemos miedo al fracaso, nos concentramos en él, y es lo que conseguimos” John Whitmore.

La mayoría de nosotros aprendemos muy pronto en la vida que el fracaso es malo, incluso vergonzoso. Peor que eso, empezamos a dejar de asumir riesgos. Empezamos a limitar nuestras opciones únicamente a aquellas acciones que tienen una elevada probabilidad de éxito. Y, de esta manera, nuestras opciones se hacen limitadas y nuestro campo de acción se reduce.

 

thoughts

 

El fracaso es una de las vías más rápidas de aprendizaje; que se lo digan a cualquier niño pequeño en edad de aprender a andar. Se desequilibran, se caen, gatean, se levantan, vuelven a desequilibrarse y gatean un poco más. Estadísticamente hay más fracasos que éxitos, pero a pesar de ello su entusiasmo nunca decae.

Para asumir los riesgos que nos permitirán caminar y correr en la vida debemos estar dispuestos a desequilibrarnos, a caer, a volver a levantarnos y a aprender de la experiencia. Aprender aquí es clave, Fallar en cualquier acción, incluso a la hora de ejecutar la acción, es una rica oportunidad de aprendizaje. Y esa oportunidad de aprendizaje es la que celebramos y exploramos.

 

“Aprender es descubrir que algo es posible” Fritz Perls

 

Al mismo tiempo hay que ser consciente de que celebrar no significa ignorar la decepción que suele acompañarnos. Necesitaremos un tiempo para absorber el golpe antes de que podamos profundizar en el aprendizaje. Una vez pasado este breve tiempo, observaremos el valioso aprendizaje fruto de la experiencia y lo celebraremos porque asumir el riesgo y fracasar requiere valentía y compromiso.

consiguiendo-objetivos

Yo he fracasado, fracaso y fracasaré, pero nunca dejo de sonreír y aprender de mis errores. Mi pasión, vocación y hambre por seguir aprendiendo son más fuertes que el miedo a fracasar.

 

“Es cuestión de actitud y la actitud es la barita mágica del éxito a largo plazo” Julia Gómez